Monotributo y fraude laboral

Monotributo y fraude laboral

(cooperativas de trabajo)

El monotributo es utilizado como una forma de fraude laboral, cuando se ocultan trabajadores bajo la figura de monotributistas, considerándose trabajo “en negro” y aplicándose el “principio de supremacía de la realidad” consagrado en el art. 14 de la ley de contrato de trabajo.

Condiciones:

Para que sea interpretado de este modo se requiere:

1) Que la obligación de cumplir tareas sea en forma personal por parte del trabajador;

2) Que la prestación de servicios se realice dentro de una organización empresaria ajena.

3) Que el poder de dirección y control sobre las tareas del sujeto esté a cargo de la organización empresaria.

4) Que haya subordinación económica.

Consecuencias:

Contratar un trabajador bajo esta modalidad puede traer las siguientes consecuencias desfavorables para la empresa:

1) Se corre el riesgo de pagar remuneraciones no prescriptas, aunque haya pagos contra entrega de facturas de monotributista.

2) Deberá abonarse indemnización por despido y multas por falta de registración laboral.

3) Deberán pagarse multas adicionales por temeridad y malicia del empleador.

4) Será considerada la evasión fiscal, con multas para el empleador.

5) Los dueños o directores de la S.R.L son solidariamente responsables y responden con todo su patrimonio.

Caso específico de las cooperativas de trabajo:

1)  Cuando los servicios ofrecidos a terceros no asociados consisten en la venta de fuerza de trabajo de sus asociados se presume fraude laboral.

2) Cuando se incluye como asociado al trabajador para disimular un contrato de trabajo.